Muchas personas se acuerdan de estirar solo cuando ya sienten molestias. Pero la movilidad no debería ser algo puntual: es una parte esencial de cualquier rutina.
Dedicar 10-15 minutos al día a trabajar la movilidad de tus principales articulaciones (como caderas, hombros o columna) puede marcar una gran diferencia en tu rendimiento y en cómo te sientes.
Te ayudará a mejorar tu postura, tu técnica, a recuperarte mejor después de tus sesiones y prevenir lesiones.
Además, ese momento de conexión con tu cuerpo también te ayudará a reducir el estrés.
No necesitas nada complejo. Empieza con movimientos suaves, respira profundo y hazlo parte de tu día. Tu cuerpo te lo agradecerá





