Error 1:
CONFUNDIR AYUNO CON PÉRDIDA DE PESO ES UN ERROR.
El cuerpo se descompensa y puedes llegar con más ansiedad a la siguiente comida
Error 2:
Abusar de productos “light” o “fit”
(No todo lo que dice “0% grasa” o “fit” es realmente saludable. A veces tienen azúcar o aditivos ocultos, y creer que son “libres de culpa” puede hacer que comas de más.)
Error 3:
Comer poca proteína
(La proteína no solo ayuda a mantener y reparar los músculos: también aumenta la saciedad. Si tu dieta es baja en proteína, tendrás más hambre)
Error 4:
Abusar de productos “+proteína”
(No porque un envase ponga “high protein” significa que sea saludable. Algunos vienen cargados de edulcorantes o aditivos que pueden alterar gravemente tu flora intestinal. La prioridad debería ser la comida real.
Error 5:
Eliminar carbohidratos sin motivo
(Los carbohidratos no son tus enemigos. Al revés, bien elegidos, serán tus aliados ante un buen entrenamiento. El problema está en los ultraprocesados y las cantidades excesivas, no en el macro nutriente en sí.)
Error 6:
Excedernos con el aceite de oliva y los frutos secos.
(Son muy saludables y deben estar en tu dieta, pero en exceso aportan muchas calorías. Lo ideal es usarlos con moderación y ser consciente de las cantidades.)
Comer sano no significa comer menos, ni pasar hambre, la clave es la organización. Adaptar la comida a tu vida.
Empieza corrigiendo uno de estos puntos y verás cambios reales.





